La familia Valero cultiva naranjos en Loriguilla (Valencia) desde los años 60 y van ya por la cuarta generación. En 2008, la familia Valero decidió empezar a vender directamente al consumidor, cansados de ver cómo en los supermercados y tiendas abundan naranjas que no están maduras, con multitud de tratamientos químicos post-cosecha. 

Sus naranjas maduran en el árbol y no en cámaras de frío. Disponen de siete variedades distintas que van cultivandose sucesivamente por lo que pueden ofrecer naranjas o mandarinas maduras de octubre hasta abril.

Por regla general, las naranjas comerciales se lavan, se impregnan de varios químicos e incluso de cera para asegurar la conservación de la piel hasta que llega al consumidor.

Han apostado por la venta sin intermediarios. Antonio y su familia son quienes recolectan y nos ofrecen las naranjas en el mercado de la Buena Vida o te las envían a casa, así  la fruta se salta los procesos intermedios, el precio es más asequible y las naranjas están deliciosas en su punto de maduración.

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