Un mes sin coches

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EcoEko - Cosmetica eco
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Una cosa es dejar un día el coche en casa y otra bien distinta es comprometerte en no utilizarlo durante un mes. Esta fue la estricta dieta por la que apostaron los vecinos de Haenggung-dong, un barrio de la localidad surcoreana de Suwon. Y los resultados fueron así de sorprendentes. 

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La idea surgió de la iniciativa The Urban Idea. Sus impulsores estaban cansados de realizar sesudas gráficas advirtiendo del peligro del cambio climático y reflexivos informes sobre lo importante que es eso llamado decarbonización (Y sí, realmente es muy importante). Querían pasar a la acción y buscaron dónde hacerlo.

El lugar elegido fue un distrito de unos 4.300 residentes en Suwon, a unos 30 kilómetros de Seúl. Les propusieron pasar un mes sin coches. Entero. Costó bastante tiempo de negociaciones, pero finalmente alcalde y vecinos accedieron. Era septiembre de 2013 y arrancaba el Ecomobility Festival que cambió sus vidas.

De la noche a la mañana, 1.500 coches desaparecieron de las calles del barrio, habitualmente transitado. Se sustituyeron por bicicletas y scooters eléctricas e, incluso, se organizaron cursos para quienes no sabían moverse con dos ruedas pudieran aprender.

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Las calles se llenaron de gente, como si todos los días fueras días de mercadillo. Más de un millón de visitantes quisieron comprobar cómo se vivía en el barrio sin coches. Evidentemente, los negocios locales lo notaron en sus cuentas del mes, aumentadas por la posibilidad de instalar pequeñas terrazas en la calle.

El gobierno municipal también decidió echar los restos con el proyecto -al fin y al cabo, el esfuerzo de estar un mes sin coches debía tener una contrapartida- y activó un plan para reparar las aceras rotas y ensanchar el espacio para peatones en algunos puntos.

Cuando el mes acabó tocaba reflexionar. Y esto es lo que los vecinos decidieron:

Primero. La velocidad por la que circulan los coches en el barrio se redujo considerablemente para evitar que sus calles se emplearan como atajo por otros conductores.

Segundo. Se prohibió aparcar coches en calles estratégicas, sobre todo las más frecuentadas.

Tercero. Una vez al mes, el barrio volvería a vivir sin coches.

El Ecomobility Festival volverá a probar suerte este año en Johannesburgo. Quién sabe. Quizá algún barrio de por aquí se anime.