Residuos cero. Ocho consejos para principiantes

0
3555
reducir la basura en cas
¿Cómo reducir la basura en casa? Pixabay

¿Es posible vivir con residuos cero? Al menos, se puede intentar. Eso es lo que piensa la gurú Bea Johnson, toda una institución en esto de reducir los desperdicios que generamos a lo largo del día. Asegura que ambiar el chip no solo es bueno para el Medioambiente sino también para nuestra propia vida. Nos ofrece ocho consejos para que nosotros, principiantes, nos pongamos a ello. 

Hay quien decidió montar un chiringuito en la playa y lo hizo. El caso de Bea Johnson y su familia (un marido y dos hijos) parece incluso más liberador. Esta francesa afincada en California decidió mudarse al centro para poder ir andando o en bici a todas partes. Con el cambio, aprovechó para reducir al máximo su volumen de trastos y descubrió que tener menos y, sobre todo, generar menos residuos no solo es una excelente manera de convivir con el Medioambiente sino también una oportunidad para estar más sanos y -aunque parezca mentira- disponer de más tiempo.

Johnson, convertida en toda una gurú del movimiento “residuos cero”, asegura que su familia apenas genera un tarro de deshechos al año y ha logrado ganar un montón de tiempo libre: se han quitado de encima infinidad de tareas domésticas y han ganado momentos para pasarlo bien juntos. Al cabo, dice, la vida tienen que ver más con las experiencias que con las cosas.

Estos son ocho de sus consejos para iniciar una vida de residuos cero.

Niégate

1. A nuestras manos llegan toneladas de basura que genera gasto de recursos y que, además, son una pérdida de tiempo. Por ejemplo, toda publicidad que recibes en el buzón y las (a veces demasiadas) cartas con facturas y avisos que ya has consultado por Internet o en el móvil. En este último caso, basta con que pegues un telefonazo al banco o lo solicites en la web.

En cuanto a la publicidad en el buzón, la cosa es un poco más compleja.En países como EEUU ya hay webs en las que te puedes apuntar para reducir tu correo postal basura. En España, va por municipios. Algunos reconocen el derecho ciudadano a pedir que se eviten anuncios en el buzón pero, si no es tu caso, una interesante iniciativa aconseja que coloques una pegatina en tu casillero pidiendo que no introduzcan folletos.

2. No aceptes merchandising que no necesitas. Todos esos bolígrafos de propaganda que acaban escondidos en un cajón, los mecheros regalados que no usas porque ya no fumas o esa camiseta que -asúmelo- no te pondrás ni para dormir… No, no los necesitas y son un residuo inútil.

Reduce

3. Haz una limpia en casa y deshazte de todo lo que no usas. Dónalo o véndenlo a tiendas de segunda mano donde es muy probable que alguien le otorgue una nueva vida.

4. Compra menos. Y hazlo con una lista. Las compras impulsivas no dan la felicidad y pueden ser una fuente de trastos ¿Te acuerdas de esa camisa que te pareció preciosa en la tienda y que jamás te has puesto?

Reutiliza

5. A lo largo del día, empleamos infinidad de objetos  desechables que pueden sustituirse por artículos reutilizables. Desde un pañuelo de tela a botellas de cristal para el agua, las opciones son innumerables.

6. Cuando hagas tu cesta de la compra, evita envases innecesarios. Acude  al súper con tu bolsa de tela o un carrito, compra siempre que puedas a granel o al corte, y así te librarás tener el cubo de envases a rebosar. Y, siempre que puedas, evita el plástico.

Evita el plastico
Demasiado plastico en nuestras vidas. Pixabay

Recicla y aprovecha

7. Johnson aboga por el reciclaje pero recuerda que debe ser el último recurso ¿Has agotado todas las posibilidades de reutilización? Esa es la pregunta que debes hacer antes de mandar esa botella de vidrio al contenedor.

8. Haz compost con tus residuos orgánicos. Si lo llevas pensando hace tiempo, es hora de que te pongas a ello. No es tan difícil hacerlo en casa o apoyar el trabajo de algún huerto urbano cercano.